5 de septiembre de 2005

Análisis benchmark: comparando sitios Web


El benchmark es una metodología de diagnóstico que permite conocer la posición relativa de su sitio Web en relación a otros sitios de la competencia. Los resultados obtenidos con esta técnica facilitan la identificación de fortalezas y debilidades de un sitio, para posteriormente implementar mejoras.


Identificar los problemas en el diseño de un sitio Web o una aplicación multimedia de una forma metódica y cualitativa fundamentada suele ser tarea difícil.

En general la forma de identificar áreas de mejora es sentar a una persona considerada “experta” a navegar un sitio y opinar acerca de cuáles serían, en su opinión, los aspectos a mejorar.

Sin embargo, esta “metodología” presenta varios problemas, principalmente:


  • El concepto de lo que es un error y lo que no lo es queda a merced de la opinión subjetiva del analista.
  • Los resultados obtenidos de esta forma son mayormente cualitativos y por lo tanto difíciles de medir.
  • Es imposible comparar sitios entre sí sobre una escala común ya que en definitiva todo depende del “humor” del analista.
  • No existe un “reglamento” que deba cumplirse en el diseño de sitios, por lo tanto es necesario establecer parámetros de medida objetivos.
  • Los elementos a analizar deben ser los mismos para todos los sitios y analizarse de la misma forma.


Una metodología de diagnóstico que permite resolver estos problemas es el benchmark. Bien implementada, esta técnica permite obtener resultados cuali-cuantitativos acerca del desempeño de un sitio Web en relación con la competencia existente en el mercado en un determinado momento.

¿Qué compara un benchmark?


Un bechmark permite comparar distintos sitios Web a partir de cada uno de los elementos que intervienen en su desarrollo y diseño. Las cinco variables que típicamente se toman en cuenta son:

  • Contenidos
  • Diseño gráfico
  • Tecnología
  • Usabilidad
  • Posicionamiento

Estas variables se analizan de acuerdo a una serie de ítems, por ejemplo, en el caso de la variable contenidos, se analizará la estructura de secciones, los rótulos elegidos para denominarlas, si los textos están escritos según los criterios de la Web o no y elementos similares.

Luego se otorga un determinado puntaje a cada ítem y se suman para determinar el puntaje de cada variable. Para obtener el resultado final de un sitio se promedian todas ellas.

Al menos se deben analizar 10 ítems sobre cada variable, lo que nos da un total de 50 puntos por cada sitio Web. Luego estos 50 puntos deberán relevarse en al menos otros 5 sitios distintos, lo que arroja un total de 250 puntos que el analista deberá revisar para obtener resultados con cierta rigurosidad.

¿Con qué vara se miden los resultados?


Otro de los elementos a favor de esta metodología es que la escala de medición la determinan los mismos sitios que son analizados. Es decir, los sitios no se comparan contra un “deber ser”, una escala establecida arbitrariamente en forma previa, sino que se comparan entre sí y en conjunto determinan los valores aceptables para cada variable.

Esto permite conocer cuál es la posición relativa que ocupa un sitio en relación a su competencia directa en el mercado. Cuáles son sus fortalezas y cuáles las áreas de oportunidad en la que se deberá trabajar a futuro implementando mejoras.

El resultado de la aplicación de un benchmark es sumamente enriquecedor para quienes han desarrollado un sitio Web o una aplicación, debido a que por su nivel de involucramiento en el proyecto carecen de la capacidad para tomar distancia y analizar su criatura objetivamente.

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