1 de marzo de 2010

Decálogo de un proyecto destinado al fracaso


A partir de una experiencia reciente, me pareció útil escribir el decálogo de las características que hacen que un proyecto esté condenado al fracaso. En primer lugar a modo de check list para poder evaluar el nivel de riesgo de un proyecto antes de comenzar y, en segundo lugar, para saber incluso en qué casos es recomendable rechazarlo, decisión que puede resultar poco amistosa al principio pero mucho más saludable en el largo plazo, si es que se quiere mantener una buena relación con ese cliente.


Diez puntos de alto riesgo que pueden llevar un proyecto a mal puerto son:


  1. Urgencia: el proyecto está condicionado por una fecha de finalización impuesta unilateralmente por algún representante del cliente (un jefe, un área, etc.) cuyos motivos se desconocen y, lo que es aún peor, no se quieren conocer.
  2. Interlocutores no válidos: nuestros interlocutores no son quienes tienen la necesidad concreta o han especificado los requerimientos. Sólo se limitan a comunicarnos lo que otros les han comentado en conversaciones, reuniones o mails informales.
  3. Carencia de documentación formal: no existe documentación formal (brief de proyecto, plan de trabajo, etc.) entregada por las áreas o personas involucradas en la definición de qué es lo que se quiere.
  4. Requerimientos mal definidos: los dos puntos anteriores, normalmente derivan en la consecuencia de no tener suficiente claridad respecto del trabajo que hay que realizar, los entregables que serán producidos o las metodologías a utilizar.
  5. Intermediarios: no tenemos acceso al cliente final del proyecto y en su lugar estamos obligados a hablar con “representantes” que pueden ser incluso otro proveedor que nos subcontrata para realizar una parte del proyecto y no aporta valor alguno.
  6. Pedidos caprichosos: nuestro cliente considera fundamental particularidades poco relevantes de la metodología que por lo general son costosas y aportan escaso valor. Ej: usar determinado software para registrar las sesiones con usuarios, una cámara gesell, determinados artefactos tecnológicos, etc. 
  7. Deficiencias de planificación: el proyecto no tiene la suficiente claridad respecto a las tareas que deberán realizarse, las etapas y las fechas para cada una de ellas.
  8. Falta de experiencia previa  con el cliente: no conocemos al cliente y existen particularidades que nos impiden tener una mejor aproximación a su cultura de trabajo. Esto es común en clientes que se encuentran en el extranjero y no hemos podido tener siquiera una reunión en persona o visitar sus oficinas.
  9. Problemas de comunicación: nuestros interlocutores no son buenos comunicadores, ya sea porque utilizan un lenguaje técnico, ambiguo  o poco conciso.
  10. Diferencias de idioma: aquí aplica perfectamente la frase “no hablamos el mismo idioma”, que aunque dominemos el de nuestro cliente muchas veces puede producir confusiones y mal entendidos.


Desde luego esta puede ser una lista no exhaustiva, así que los invito a agregar sus comentarios o experiencias propias.

Por qué la Arquitectura de Información puede ser la clave del éxito.


La arquitectura de información me encanta. Mis primeros contactos con la usabilidad fueron a través de esta disciplina cuando empecé a trabajar como arquitecto de información en un eBuilder de Argentina durante la famosa burbuja puntocom.


Diez años después y luego de haber desempeñado distintos roles como profesional de la usabilidad, aún disfruto mucho realizando tareas de arquitectura de información, capacitando o escribiendo artículos sobre el tema.

Y digámoslo de una vez: la arquitectura de información se ha convertido en la disciplina con mayor importancia en el campo de la usabilidad y pelea cabeza a cabeza con la optimización para buscadores por convertirse en la variable con mayor peso para determinar el éxito de un sitio Web.

Para graficar este punto permítanme citar a Jakob Nielsen (en Inglés). En su libro “Prioritizing Web Usability” publicado en 2006, Nielsen armó un ranking de los principales problemas de usabilidad que enfrentan las personas cuando utilizan sitios Web. Para ello se basó en estudios de campo realizados mediante test de usabilidad con 2163 personas en distintos países del globo.

El top 10 de los problemas de usabilidad hallados por Nielsen está compuesto por:


  • Búsqueda de información
  • Arquitectura de información
  • Legibilidad de los textos
  • Contenido de los sitios
  • Información proporcionada sobre los productos
  • Nombres de las categorías
  • Layout (disposición de los elementos dentro de la interfaz)
  • Workflow (pasos necesarios para completar una tarea)
  • Navegabilidad
  • Vínculos


La primera reflexión que merece este listado es que, al margen de que la arquitectura de información aparece expresamente listada en segundo lugar, los restantes 9 puntos están también relacionados con ella.

En efecto, si tomamos por caso la búsqueda de información, encontramos que la efectividad de los sistemas de búsqueda depende de al menos tres factores que involucran a la arquitectura de información:

Diseño del buscador: ubicación en la página, tamaño del campo de búsqueda, rótulo del botón, etc.
Diseño de la página de resultados: qué elementos deben incluirse, cuáles excluirse (título, descripción, vínculos, etc.)
Contenido: el contenido debe ser indexable por los buscadores, compresible y valioso para las personas.
El resto de los problemas de usabilidad mencionados por los usuarios también se relacionan con la arquitectura de información en mayor o menor medida, convirtiéndola en una disciplina sumamente relevante al momento de asegurar el éxito de un sitio Web.

Para profundizar sobre arquitectura de información el mejor lugar es el sitio del Information Architecture Institute donde podrán encontrar artículos, herramientas, tutoriales e información actualizada sobre el campo.

Les dejo también acceso a la presentación sobre arquitectura de información que di durante el Día Mundial de la Usabilidad 2008.